| Historia del reiki |
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La vida reciente de Reiki se la debemos a un señor nacido en Japón en el siglo XIX, Mikao Usui, quién vino al mundo el 15 de agosto de 1865 en Yago, en el departamento de Gifu.
Su familia pertenecía a la corriente budista Tendai. A los 4 años fue enviado a un monasterio budista de la misma corriente filosófica, donde empezó sus estudios de educación primaria y sus prácticas meditativas. Fue un buen estudiante y una persona muy perseverante. En su juventud se casó con Sadako Sizuki, y tuvo dos hijos. Con ellos y su esposa vivió en Kyoto y se doctoró en literatura y teología. En el año 1888, contrajo cólera durante la epidemia que asoló Kyoto y tuvo una experiencia cercana a la muerte que modificaría el trayecto de su vida. Durante la enfermedad tuvo una visión, la de un Bodhisattva (seres iluminados en la tradición budista) y cuentan que esta visión cambió su percepción del mundo, ya que, al curarse de forma repentina comprendió que debía seguir el camino que le “habían” indicado. Se consagró a los estudios religiosos y se comprometió con un grupo llamado “Rei Jyutsu Ka” a seguir el estudio religioso, además desarrolló un profundo interés por la ciencia esotérica de la sanación tal y como la había enseñado Buda. Usui tuvo una experiencia bastante negativa con su familia a raíz de aquella visión, ya que, en primer lugar no creyeron que hubiera visto una deidad, y tampoco les gustó que lo comentara. Más tarde, Usui, empeñado en seguir el camino que había “sentido” entabló amistad con un bonzo Shingon (otra corriente budista) el cual, percibiendo el enorme potencial de Mikao Usui, lo tomó como discípulo. Así, se convirtió en un devoto budista shingdon, lo que acabó de indignar a su familia, quién lo tildó de traidor y le desheredó.
A partir de entonces Usui se dedicó totalmente al estudio de los “sutras budistas” y los textos antiguos que hablaban de sanación, gastó prácticamente todo su dinero y se entregó totalmente a su fin: comprender cómo era posible la curación a través de las manos y llevarla a cabo. Su dedicación y su entrega le llevaron a ser considerado un sabio y un maestro budista muy respetado. Aprendió chino, kanjíi y sánscrito para estudiar de forma más fidedigna los textos que iban llegando, sin cesar, a sus manos. Usui fue realmente un hombre adelantado a su tiempo, fue siempre contra las normas, sectarias y clasicistas, de la época. En su entrega y dedicación, se prometió aprender el arte de la curación para que pudiera ser utilizado y comprendido por todas las personas, sin tener en cuenta antecedentes, educación o religión. Sobre el año 1890 llegaron a las manos de Usui los textos que había estado buscando durante años. Los textos, sutras que tenían su origen en el mismo Buda, explicaban el secreto de la “sanación del cuerpo, del habla y de la mente” databan del siglo VII, y aseguran que fueron llevados a Japón por Kobo Daishi, fundador del budismo Shingon. Recientes investigaciones han establecido que pertenecían al linaje directo del Buda histórico (563/480 a. de C.)
Usui estudió los textos concienzudamente durante tiempo, hasta que llegó a la comprensión total de su contenido, pero seguía sin ser capaz de curar con las manos. Entonces decidió subir al monte Kurama (Kurama Yama), éste es un monte sagrado de Japón, situado al norte de Kyoto, de 520 metros de altitud, y donde se yergue el antiguo templo budista Kurama-dera, en el que hay una enorme estatua del Buda Amida. Este templo, construido en el año 770 d. de C. formaba parte de la corriente budista Tendai, pero luego pasó a formar parte de una corriente budista independiente. En él, y en el monte Kurama, acudían (y aún acuden) numerosas personas, sabios, monjes, famosos y emperadores a orar y meditar, ya que es considerado un lugar de enorme poder. Usui decidió subir al monte acompañado únicamente por los textos para meditar con ellos, decidido a no bajar si no aprendía el arte de la curación. Pasó 21 días de ayuno y silencio en el monte hasta que en el día 21 recibió lo que se ha dado a llamar “una iniciación divina”. Realmente nadie sabe exactamente qué sucedió en la cima de Kurama Yama pero Mikao Usui bajó totalmente transformado, tras 21 días de meditación y ayuno su estado de salud era excelente, su ánimo óptimo, y además era capaz de “sanar con las manos” Llamó a ese renacido arte de sanación REIKI. Hay que hacer un pequeño paréntesis aquí para explicar que Reiki, en su origen japonés (en la actualidad también) no es únicamente un sistema de curación que utiliza exclusivamente las manos. En el Reiki Tradicional Japonés se transmite la energía Universal a través de las manos, de pequeños soplidos, masajes, incluso palabras o pensamiento. Usui empezó a tratar con Reiki a personas sin techo y sin recursos de una de las zonas más pobres de Kyoto. En esa ciudad imperaba una ley no escrita en que la gente se comprometía a dar de comer a todo aquel que lo necesitara y lo pidiera, eso consiguió que Kyoto se llenara de personas necesitadas, algunas de las cuales eran simples holgazanes que preferían pedir a trabajar. Usui pasó siete años de su vida allí, trabajando siempre con las personas enfermas de las calles y estimulando a las que se curaban para que empezaran de nuevo. A los siete años de estar allí, se llevó una nueva gran desilusión, ya que empezó a encontrarse con personas que habían sido curadas tiempo atrás, pidiendo y enfermas nuevamente. Al preguntarles acerca de su comportamiento, ya que incluso les facilitaba contactos para buscar un trabajo, algunos (los más sinceros) le aseguraron que les resultaba más fácil pedir que tener que ganarse la vida y que preferían ser ayudados.
Usui reflexionó y llegó a la conclusión de que se había equivocado, ya que descubrió, muy a su pesar, que las personas no valoran lo que nada les cuesta, aunque les ayude enormemente, y decidió pedir algo a cambio de los tratamientos Reiki. Además también comprendió que si sólo se trata el físico, la persona no puede evolucionar, y empezó a transmitir las enseñanzas Reiki a cambio de dinero, trabajo o lo que pudieran ofrecer.
En el año 1921 Mikao Usui se trasladó a Tokio y siguió enseñando y transmitiendo Reiki, algunos de sus discípulos son: .Watanabe Kioshi, gran amigo de Usui, quién heredó de éste todas sus anotaciones y textos sagrados. .Taketomi, oficial naval .Wanami .Kozo Ogawa, quién estableció una clínica de Reiki en Shizouka
En 1922 Usui fundó la “Usui Reiki Ryoho Gakkai” (Sociedad Reiki) de la que fue el primer presidente. La sociedad sigue activa en la actualidad. Ha tenido seis presidentes después de Usui:
.Jusaburo Ushida (1865-1935) .Kanichi Taketomi (1878-1960) .Yoshiharu Watanabe (¿?-1960) .Hoichi Wanami (1883-1975) .Kimiko Koyama (1906-1999) .Masayoshi Kondo (actual presidente)
El 1 de septiembre de 1923 el terremoto Kanto devastó Tokio y sus alrededores. Hubo más de 140.000 muertos y muchísimos heridos. El emperador, que había escuchado hablar de Usui y sus discípulos, le solicitó ayuda, ya que estaban totalmente desbordados. Éstos colaboraron aportando Reiki a todas las personas que lo necesitaban. Enfermos, desolados y moribundos recibieron el “calor” de Reiki y Mikao Usui fue galardonado por el emperador con el Kun San To (condecoración similar al “honoris causa”) que se entregaba a quienes desempañaban una labor honorable. Usui empezó a ser muy conocido y solicitado; médicos, sanadores y cantidades enormes de personas le pedían que les enseñara Reiki y Mikao Usui pasó los últimos años de su vida viajando constantemente por todo el país.
Justo antes del terremoto, en el año 1922, Chujiro Hayashi, médico y comandante, empezó a ser instruido por Mikao Usui y éste llegaría a ser considerado por la mayoría, el segundo Gran Maestro tras la muerte de Usui, el 9 de mayo de 1926, a la edad de 62 años. Chujiro Hayashi fundó una clínica Reiki en Tokio, y fue quién organizó las posiciones específicas de Reiki. En la clínica, varios practicantes de Reiki trataban a la vez un mismo paciente, con el fin de optimizar los resultados. Las personas interesadas en aprender el primer Nivel de Reiki (Shoden) podían pagar con dinero, o también trabajando gratis en la clínica: Por un Primer Nivel el trabajo era 8 horas semanales durante 3 meses. Por un Segundo Nivel (Okuden) había que trabajar 8 horas semanales durante 9 meses. Maestría sólo era transmitida si se consideraba a la persona digna de ella.
En el año 1936, una mujer procedente de Hawai, Hawaio Takata, ingresó en la clínica de Hayashi afectada de cáncer y depresión, los médicos de su país le habían dado pocos meses de vida. En cuatro estaba totalmente curada. Takata decidió quedarse en Japón y aprender, junto a Hayashi, Shoden (1r Nivel) y Okuden (2º Nivel), para ser iniciada más tarde en Shinpinden (Maestría) en el año 1938. Takata fue la persona que sacó Reiki de Japón y lo introdujo en occidente. Hayashi siguió con su trabajo y su devoción a Reiki hasta que en el año 1941 “intuyó” la segunda guerra mundial y decidió que no quería participar en ella (su condición militar le obligaba a ello), pero su compromiso con Reiki era tal que decidió sentarse en estado de Satori y abandonar su cuerpo. Antes había hecho un llamamiento a los maestros de Reiki reuniéndolos a todos e informándoles de lo que estaba a punto de suceder. Allí les reveló la última voluntad de Usui “Que Reiki no vuelva a perderse” y se despidió. Takata regresó a Hawai donde fundó una clínica Reiki. Es interesante saber que Reiki, en su origen, era muchísimo más espiritual y filosófico que como llegó a occidente, ya que, en primer lugar, Chujiro Hayashi modificó la técnica dándole un aire más académico, y posteriormente Takata modificó algunas enseñanzas para adaptarlas al mundo occidental (no hay que olvidar que el budismo y todo lo relacionado con Japón, en esa época estaba bastante mal visto en occidente, y en especial en EE.UU.) La corriente de Reiki más fidedigna a las enseñanzas de Usui es la de Reiki Tradicional Japonés, que sobrevivió a la guerra y ha llegado a nuestros días. De todas maneras, la importancia de Reiki es la energía, sea transmitida de la forma que sea, y la eficacia es exactamente la misma. Para muchos Reiki está vivo y por lo tanto se adapta a las necesidades de cada momento y de cada sociedad.
En las notas de Usui, él afirma que instruyó a unos setecientos alumnos, pero en la lápida que le honra en el templo Saihoji, en Tokio, sus seguidores escribieron una inscripción en la que se afirma que instruyó a 2000 discípulos. Muchos de los discípulos de Usui crearon sus propias clínicas y escuelas Reiki, más de 40 en 1940.
En lo referente a Reiki en occidente, Takata, nacida el 25 de diciembre de 1900, tardó muchísimo en instruir un maestro Reiki, primero se lo ofreció a su nieta, Phyllis Lei Furumoto, y ésta lo rechazó en primera instancia, posteriormente inició a Bárbara Webber-Ray y entonces su nieta aceptó también. Los caminos de estas dos maestras se separaron pronto, Furumoto creó la “Reiki Alliance” (la cual preside actualmente) y Webber fundó AIRA. Takata realizó el tránsito en 1980 habiendo iniciado 22 maestros. A Brigitte Müller le debemos el honor de traer Reiki a Europa desde EE.UU. Actualmente hay bastantes corrientes filosóficas o técnicas diferentes de Reiki, aunque todas están unidas por los mismos principios, la misma esencia y los mismos resultados:
.Reiki Usui Tradicional .Reiki Tradicional Japonés .Reiki Karuna .Reiki Tibetano .Reiki Egipcio .Bioreiki .Reiki Unitario .Etc. |





